Cómo es la gente
«De tal palo, tal astilla», «La cabra siempre tira al monte», «Genio y figura hasta la sepultura»: pasada la primera impresión, el refranero se vuelve fatalista. Casi todo lo que dice aquí es que la gente no cambia, lo que resulta cómodo para explicar a los demás y bastante incómodo aplicado a uno mismo.
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Pregúntate en cada refrán si lo dirías delante de la persona. Los de familia suelen admitirlo; los de carácter, casi ninguno.
Las 12 tarjetas
Intercambiar pregunta y respuestaDe tal palo, tal astilla.
Los hijos salen parecidos a sus padres.
«Discute igual de terca que su madre: de tal palo, tal astilla.»
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Las compañías de alguien dicen cómo es esa persona.
«Lleva un año con esa cuadrilla y ya habla igual que ellos: dime con quién andas y te diré quién eres.»
La cabra siempre tira al monte.
Cada cual vuelve tarde o temprano a su naturaleza.
«Dijo que dejaba la política y ahí está otra vez: la cabra siempre tira al monte.»
Genio y figura, hasta la sepultura.
El carácter de alguien no cambia en toda su vida.
«A los ochenta sigue discutiendo con el árbitro: genio y figura, hasta la sepultura.»
Cada oveja con su pareja.
Cada cual se junta con quien se le parece.
«Los dos callados acabaron sentados juntos: cada oveja con su pareja.»
Quien tuvo, retuvo.
Quien valió una vez conserva algo de aquello.
«Hacía diez años que no tocaba y se sentó al piano sin fallar: quien tuvo, retuvo.»
Más vale solo que mal acompañado.
Antes estar sin compañía que con la equivocada.
«Dejó el grupo y trabaja mejor: más vale solo que mal acompañado.»
Donde fueres, haz lo que vieres.
En cada sitio conviene adaptarse a sus costumbres.
«Allí se come a las nueve, así que a las nueve: donde fueres, haz lo que vieres.»
En casa del herrero, cuchillo de palo.
Falta justo lo que uno debería tener por su oficio.
«Es fontanero y tiene el grifo goteando: en casa del herrero, cuchillo de palo.»
Hablando se entiende la gente.
Casi todo se arregla si se habla.
«Llevaban meses sin dirigirse la palabra y lo resolvieron en una tarde: hablando se entiende la gente.»
Amigo en la adversidad, amigo de verdad.
La amistad se demuestra cuando las cosas van mal.
«Fue el único que apareció en el hospital: amigo en la adversidad, amigo de verdad.»
Quien bien te quiere, te hará llorar.
Quien te aprecia de verdad te dice lo que no quieres oír.
«Me dijo que el trabajo estaba mal y tenía razón: quien bien te quiere, te hará llorar.»
Qué aprender después
Después: los refranes que avisan de lo que viene.
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